La Gestión Clínica debe mejorar la salud del paciente disminuyendo los costos necesarios para lograrlo y reduciendo el costo de la adquisición de tecnología.
La Gestión Clínica como estrategia de gobierno sobre el proceso asistencial, pretende el desarrollo de un marco estratégico y operativo por medio del cual, las organizaciones prestadoras del sistema de salud asuman la responsabilidad de mejorar continuamente la calidad de sus servicios y estándares, permitiendo el aumento en resultados clínicos sobre el paciente (su estado de salud) al menor costo (recursos disponibles).
El concepto de "gestión clínica” comprende una “caja de herramientas” en la que conviven múltiples instrumentos que tienen como objetivo común descentralizar el poder y la responsabilidad en la toma de decisiones hacia los profesionales, alineando intereses y mejorando la relación entre la calidad y el costo de los servicios (eficiencia).
"Nada tiene que ver la eficiencia con un concepto economicista, pues no existe eficiencia si no se produce mayor salud."